Fisioterapia

El papel del ejercicio en la enfermedad de Parkinson y Alzheimer

La actividad física, en concreto los ejercicios de tipo aeróbico como hacer bici, pueden ayudar a disminuir el declive cognitivo asociado a la demencia y la depresión asociada a la enfermedad de Parkinson.

Los investigadores apuntan que el bombeo de sangre al cerebro, es motivo por el que aumenta el numero de nutrientes, y la secreción de hormonas y factores de crecimiento.

Incluso hay datos que señalan a la realización de ejercicio aeróbico, para evitar la Enf. de Alzheimer. Ya que el ejercicio estimula a las neuronas del hipocampo a secretar una proteína llamada Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro. Es decir, en este estudio de la Universidad de Ilinois los ancianos que realizaban ejercicio tres días a la semana durante un año, tenían hipocampos mas grandes y hacían mejor los test de memoria que los que no hacían actividad física.

También se ha observado en algunos estudios las diferencias, entre los dos tipos de ejercicio aeróbico (como andar a paso ligero), y anaeróbico (como levantar pesas). Primero hay que decir que tras 6 meses haciendo los dos tipos de ejercicio se encontraron mejoras en la memoria espacial. En el grupo que levantaba pesas vio mejoras significativas en la función ejecutiva y mejores resultados en las pruebas de memoria asociativa. Por ultimo en el grupo de caminar a paso ligero obtuvo mejoras en la memoria verbal.

Teniendo en cuenta todo esto lo ideal sería combinar los dos tipos de ejercicio, produce mejores resultados, ya que se libera una hormona llamada IFG-1 que promueve el crecimiento de nuevas neuronas y su vascularización, y disminuye los valores de Homocisteina, una molécula inflamatoria incrementada en ancianos con demencia.